Historias de pacientes
El 52% de los hombres mayores de 40 años experimentan disfunción eréctil1. Lee historias de cómo otros hombres han tratado la enfermedad.
Historias de pacientes
La situación de cada paciente es única. Hemos preguntado a hombres que han tratado con éxito su disfunción eréctil, para que compartiesen con nosotros sus historias y nos proporcionen información sobre cómo puedes actuar ante tu problema de erección.
La historia de Eduardo, 62
Al llegar a los cincuenta, empecé a tener problemas en la cama, achacándoselo en principio al estrés.
'Mi mujer Manuela y yo llevamos 35 años casados y pensé que podíamos hablar de todo, aunque fuera vergonzoso. Así que me sorprendió lo difícil que me resultó hablar sobre mis problemas de erección. Creo que me culpaba a mí mismo. Hemos tenido nuestros altibajos como todas las parejas, pero esto era diferente – sentía que no podía actuar como un hombre. Perdí toda la confianza en mí mismo.
Empecé a evitar el sexo –me iba a la cama antes o después que Manuela- ponía como excusa el cansancio, ese tipo de cosas. Esto continuó durante unos cuatro meses. La crisis llegó cuando una tarde encontré a mi mujer llorando en la cocina. Me dijo que creía que ya no le quería – fue horrible. Finalmente acabamos hablando de lo que pasaba. Esa primera conversación fue el mayor obstáculo pero una vez que hablamos, me resultó más fácil ir al médico para ver si podía recibir algún tipo de ayuda, especialmente porque Manuela vino conmigo para darme apoyo moral.'
La historia de Rafael, 49
Cuando tenía 47 años empecé a tener problemas de erección y posteriormente descubrí que tenía diabetes tipo 2.
'Nunca he sido lo que se dice delgado, pero juego al fútbol ocasionalmente y voy al gimnasio cuando puedo. Nunca me he sentido verdaderamente incapacitado o enfermo. Así que fue un golpe cuando empecé a tener problemas de erección cuando tenía 47 años. Mi novia me convenció para que fuera a ver al médico. Me hizo pruebas, incluyendo análisis de sangre, y el segundo golpe fue cuando me dijeron que tenía diabetes tipo 2.
El médico me explicó que podía mantener mi diabetes bajo control controlando mi dieta y tomando unos comprimidos. Dijo que mis problemas de erección – o disfunción eréctil como la llamó el – también se podía solucionar y me recomendó terapia sexológica y me dio unos comprimidos para probar. Afortunadamente estos me funcionaron inmediatamente. Es extraño pensar que a lo mejor no me habría diagnosticado la diabetes durante años si no hubiera ido a ver a mi médico por los problemas de erección en primer lugar.'
La historia de Esteban, 65
Mi médico me ayudó a encontrar un tratamiento para mis problemas de erección tras una operación de próstata cuando tenía 63 años.
'Descubrí que tenía cáncer de próstata durante un chequeo rutinario cuando tenía 63 años. Por supuesto, es terrible escuchar la palabra 'cáncer' pero mi médico me dio mucho apoyo y me explicó que se podía curar. Me recomendó que me realizaran una prostatectomía radical, en la que se extirpa la glándula prostática mediante cirugía.
Mi médico especialista fue excelente y realizó una prostatectomía radical con preservación nerviosa. Mi primera preocupación fue si estaría libre de cáncer, pero también me preocupaba que el sexo no volviera a ser lo mismo. Lo hablé con el especialista y me explicó que como los nervios estaban intactos, los problemas para conseguir una erección probablemente se solucionaría con tratamiento. Tuve algunos problemas cuando me recuperé de la operación, pero gracias a mi médico y al especialista, encontré un tratamiento que me funciona.
La historia de David, 59
Mis antecedentes familiares de tensión arterial alta provocó mis primeros problemas de erección hace casi 9 años.
'En mi familia tenemos la tensión alta . Tanto mi padre como mi hermano la tenían, así que sabía que tenía que vigilarla. Dicho esto hubo un periodo a mis cincuenta y pocos en que estaba muy ocupado con el trabajo y cambiando de casa y dejé pasar mis chequeos habituales. ¡Consideraba que todo ese andar de acá para allá me mantendría en forma!
Luego empecé a tener problemas en la cama. Conseguía una erección pero luego la perdía con mucha rapidez. Lo achaqué al estrés de todo lo que estaba pasando, pero una vez que nos asentamos en el nuevo sitio, fui a ver a mi médico porque las cosas no mejoraban. Resulta que mi tensión se estaba disparando – los problemas de erección eran un efecto secundario. Por suerte, mi médico me recetó unos comprimidos para la disfunción eréctil que no interfieren con la medicación para la tensión que he empezado a tomar. Ahora me siento bien pero estoy haciendo un verdadero esfuerzo para llevar una vida un poco más sana, mejorando mi dieta y ejercicio y todo lo demás.'
La historia de Gonzalo, 49
Me alivió tanto cuando me diagnosticaron y trataron los problemas de hipertensión que el no conseguir una erección un par de veces me pareció la menor de mis preocupaciones.
'Me sentí aliviado porque me habían diagnosticado y tratado mis problemas de tensión, así que no conseguir una erección un par de veces era la última de mis preocupaciones. Pero cuando pasó una y otra vez, tanto mi mujer como yo estábamos frustadosy contrariados. Mi médico mencionó la disfunción eréctil cuando me recetó mi medicación para la tensión así que no tuve problema en volver a verle para hablar sobre ello.
Me explicó que algunos medicamentos podían provocar disfunción eréctil, pero que me podía mandar otro tipo de comprimido para tratar mi tensión y ver si desaparecía el efecto secundario. Después de unos pocos falsos inicios, me di cuenta de que podía volver a conseguir erecciones y no necesité más ayuda.'
La historia de César, 65
Por suerte no era nada grave lo que causaba mi disfunción eréctil, y fue tranquilizador saber que en realidad es bastante habitual para alguien de mi edad
'No soy alguien que rehúye un reto pero me costó un gran esfuerzo hablar con mi médico de cabecera sobre los problemas sexuales que estábamos teniendo. Creo que hubiera preferido ignorarlos más que tener esa 'charla', pero mi mujer había leído algo sobre la disfunción eréctil en una de sus revistas y consideró que era tratable.
Se ofreció a venir conmigo pero quería ir solo y tratarlo como una charla 'masculina'. El médico conocía realmente el tema y me explicó los diferentes tratamientos disponibles. Me examinó para asegurarse de que no había nada verdaderamente malo y me recetó unos comprimidos para que probara. Fue un gran alivio darme cuenta de que la disfunción eréctil era bastante común y que había algo que se podía hacer. Simplemente demuestra que lo único que hay que temer es el miedo en sí mismo.'
La historia de Juan, 54
"Cuando llegué a los cincuenta, empecé a tener problemas en la cama"
'Primero me diagnosticaron esclerosis múltiple - o EM – cuando tenía 23, pero por suerte ha evolucionado muy despacio y todavía puedo hacer casi todas las cosas con normalidad. Una cosa que si noté fue que al llegar a los cincuenta, empecé a tener problemas en la cama. Se me hizo cada vez más difícil conseguir y mantener una erección.
Al principio me puse en lo peor y pensé que era una consecuencia de la EM que tendría que aceptar. Pero mi mujer me sugirió que hablara con un médico sobre ello para ver si se podía hacer algo. Me explicó que la EM podía afectar a veces a las acciones reflejas implicadas en conseguir una erección, pero que se puede tratar. Me recetó una bomba de vacío que probé durante las siguientes semanas y ahora mi vida sexual ha vuelto prácticamente a la normalidad.'
“También me preocupaba que el sexo no volviera a ser nunca lo mismo.”